Aquí el horario es agotador:
Tengo que levantarme a las seis, para estar preparada para coger el bus a las siete. Llego al colegio a las ocho menos cuarto, y espero en la cafetería hasta las ocho y cinco.
El primer día, Paulina y yo estábamos sólas, porque a parte de que no conocíamos a nadie, no sabíamos con quién juntarnos, puesto que todos los grados (cursos) están mezclados.
Las clases duran 45 minutos, y yo he escogido: álgebra, inglés, historia americana, física y química (que son las obligatorias), español, athletics (para poder estar en el equipo de volley) y earth and space (al principio había cogido biología, pero todos eran de 9th grade, lo que sería aquí 3º de la ESO...)
Estuve tentada a coger floral design (sí, es lo que pensáis: hacer ramos) o science food (le pone ese nombre para disimular, en realidad es cocina). Al principio cogí la clase de yearbook (anuario) en la que tendría que hacer fotos a la gente y diseñar el anuario, pero estaba llena, así que me moví a earth and space, que era lo único soportable que podía coger sin tener que mover todo mi horario.
La verdad es que desde el primer día, la gente se portó muy bien conmigo, me acompañaba a las clases que me tocaban porque yo estaba perdídisima, me hacían un montón de preguntas, me sonreían al verme en el pasillo... Y los profesores también encantadores, diciéndome si entendía todo, qué tal las clases...
La verdad es que el nivel no es muuuuuuuuuuuuuuuuuy bajo, pero siendo sinceros tampoco demasiado alto (MEJOR). Sólo os digo que mi profesor de álgebra es mi entrenador, y el pobre nos estuvo contando que tiene una Nintendo 3D, pero que tuvo que desactivar el 3D, porque claro, a los 20 minutos se le cansaba la vista... Posiblemente os estaréis preguntando por qué nos contó eso (vídeo incluído)... Yo también me lo pregunté.
El lunch es de 30 min, y hay dos, el A y el B, cada uno de media hora. Unas chicas nos preguntaron si nos queríamos sentar con ellas, y obviamente nos sentamos. A mediados de semana nos cambiamos de mesa, porque había unas chicas mucho más majas, por así decirlo.
Los primeros dos días yo estuve súper feliz, porque en athletics no hacíamos nada, cada uno a su bola. El tercer día no lloré de milagro.
Resulta que los primeros días no hicimos nada porque estaban repartiendo la ropa para entrenar y las taquillas (o yo soy muy inútil o para abrirlas tienes que tener una ingeniería). La cosa es que el tercer día, salimos CORRIENDO al campo ( y lo pongo en mayúsculas para que os deis cuenta de que aquí para ir de una tienda a otra separadas por 100 metros, cogen el coche, pero CLARO, para salir al campo, tienen que ir corriendo en vez de andando...). Bueno eso, que fuimos CORRIENDO (esta vez lo pongo en mayúsculas para añadir que hacía 39 grados... Y si los números se pudiesen poner en mayúsculas, lo haría)
Después de correr al campo, MÁS carreritas. Míticos 50 metros haciendo los ejercicios estos de levantar rodillas, agacharte... (por mi amplio vocabulario podéis observar lo metida que estoy en el mundo del deporte...) Luego sprints de 100 metros, o 200, ya no se de cuánto eran, pero tampoco eran sprint todo el rato... Bueno, lo dejo en que cansaba mucho, os hacéis una idea!
Después de estar no se cuánto tiempo haciendo eso, a 39 grados, repito, 39 grados (ah, y sin agua!), tocó ir al lado del campo, corriendo, cómo no, a una especie de caja de arena gigante. Allí teníamos 4 largos a sprint (de 25 metros cada uno) y al acabar, 20 sentadillas, 20 flexiones, 20 abdominales, 20 mountain climbing y 20 saltitos... Y ya? NOOO! Cuando acababas lo hacías otra vez, y así hasta que se acabasen los 20 minutos, o hasta que murieses deshidratado, lo que pasase antes.
Esa tarde, yo no me moví de la cama, y mi mente era algo así: va Sara, mañana llevas una botella de cinco litros, y todo irá bien, porque lo más duro fue no tener agua... La primera parte la hiciste genial, y la segunda irá mucho mejor con agua...
Vamos, intentando mentalizarme.
Al día siguiente, me planté toda mona con mi botellita rosa, y la entrenadora dijo: hoy hace mucho calor, tendríais que haber traído botellas de agua! Entonces ve mi botellita rosa y dice de quién es esa botella? Y yo levanté la mano (lo que pude, teniendo en cuenta mis agujetas hasta en las uñas) y ella dijo: no sabe ni lo que vamos a hacer, y es la única lista.. En ese momento me alegré porque me hubiese llamado inteligente, porque al menos tenía algo positivo para ella, porque mis dotes en el deporte no creía que le fuesen a llamar tanto la atención. (o sí, quizás soy de las personas más nulas para el deporte que han visto sus ojos)
Bueno, la cosa es que la botellita de poco me sirvió, porque en vez de conformarse con la tortura del día anterior, hicieron una versión mejorada!!!
Bien, siguiendo con los 39 graditos, una maravilla, había que subir y bajar las escaleras de las gradas 4 veces, y corriendo, cómo no, y luego bajar a la pista. En la pista, había que hacer: una vuelta, es decir 400 metros, 40 sentadillas. 300 metros, 40 flexiones, 200 metros, 40 abdominales, 100 metros, 40 mountain climbing, y luego repetirlo (lo de las escaleritas también).
Y luego de vuelta al gimnasio, media horita de descanso (que es lo que dura study hall donde se supone que hay que hacer los deberes... si tienes fuerzas) y dos horas de volley! El volley no se hace tan duro, para nada, porque no tenemos que hacer calentamiento ni nada, ya que ya hicimos en la hora de educación física.
En volley estoy mejorando a marchas forzadas, lo que no es difícil teniendo en cuenta que nunca hice volley, y que por así decirlo, no soy yo muy de deportes. Además, he de decir que es mucho más difícil aprender a hacer un deporte cuando todo en tu cuerpo te duele.
Estos días estoy así como sensible, y me acordé del camino de Santiago del año pasado, donde no pude dormir en Raíña da Paz por el frío, fue la peor noche de mi vida, superando incluso las noches con fiebre o vomitando... ahora es la segunda. Os explico: esta noche, no he podido pegar ojo, porque cada vez que me quería dar la vuelta me despertaba, por qué? Por las agujetas. Os juro que me dolía hasta el respirar... no dormí NADA.
Yo soy de las que nunca toma pastillas, no me gustan. Pero estos días me estoy drogando a ibuprofenos para poder moverme un poco... Cada vez que tenía que cruzar las piernas al estar sentada, tenía que cogerme la pierna y moverla con mis brazos, porque no podía moverla por sí sola... Lo cual quedaba patético.
El martes tengo mi primer partido, ya os contaré qué tal!!
Esta es la ropa para athletics.
Veis el moratón en mi muñeca?? De darla a la pelota de volley... Las otras manchitas también son moratones.



JAJAJJAAJ me he reído un montón leyéndolo ,veo que te has hecho muy fan de mis paréntesis (conste que no me reía por tu sufrimiento deportivo eh jajaj) mas bien me solidarizo y te digo que estoy segura que en nada de tiempo serás si no la mejor , una de las mejores en eso..hazme caso que se de lo que hablo jjajaja ♥♥
ResponderEliminar(como va montar a caballo? :P )
JAJAJA Mira calla, y tanto que "sufrimiento deportivo"
EliminarA montar a caballo aún no he empezado, demasiadas frustaciones por el momento... Hoy mi querida madre le ha dicho a mi padre (los de aquí me refiero), que yo no debería estar en Athletics, porque me desmayé simplemente por el calor el día del río, y el otro día casi otra vez. Se rieron de mí y yo lloro :'( jaja