Esta semana se ha hecho mucho más llevadera.
Estoy empezando a conocer a la gente mejor, y ya tengo un grupo de amigas que son un cielo.
El deporte va mejorando, aunque no sé qué me hice en la pierna, que la enfermera me dijo que no podía hacer nada en una semana (Por fuera estaba casi llorando de tristeza, por dentro de alegría... una semanita de vacacioneeeeees!!!).
Para ponerme bien me estoy dando unos "ice bath". Sisisi, baños de hielo.
El primer día que fui a la enfermería, me dijeron que tenía que darme un baño de hielo, y no le di mucha importancia. Supuse que no sería literal. Entonces empezaron a llenar la bañera y todo bien, pero de repente un tío en calzoncillos (también se tenía que dar un baño de hielo) empezó a echar hielo... La enfermera-entrenadora (ambas funciones en uno) me dijo que iba a tardar 20 minutos en llenarse, así que tenía que esperar.
En 20 minutos se pueden hacer muchas cosas, o absolutamente nada. Yo elegí ponerme a pensar. Cada vez había más gente en la enfermería, y con gente, me refiero en concreto, a chicos. Mi gran pregunta era: cuando me toque meterme, les mandará irse? Podéis imaginaros las mil cosas que se me pasaron por la cabeza esos 20 minutos, aunque en resumidas cuentas, la idea principal era: no me pienso poner en ropa interior delante de todos.
Pues bien, cuando llegó mi turno, la entrenadora me dijo que me metiese, que me quitase los tenis y los pantalones... Por un momento pensé en lo fría que estaría el agua, pero al instante mi única preocupación fueron los chicos, que cómo no, ahí seguían. Como yo seguía con mi idea de que no me vieran en ropa interior, me metí con la ropa de entrenamiento, no sé qué debieron de pensar... A lo mejor piensan que no entendí lo de quitarme los pantalones... Mejor.
Luego, una vez metida en la bañera, y superada la prueba de evitar que los 31098394 tíos de la enfermería me viesen en ropa interior, nueva preocupación: la ropa.
Pues sí, no tenía ropa de repuesto, porque no sabía que me tenía que dar ese baño, así que tuve que ponerme a secar toda mi ropa con el secador del vestuario...
También os tengo que contar que "tuve" mi primer partido. No jugué porque Paulina y yo preferíamos ver, porque no sabíamos cómo iba la cosa (tampoco me hubiesen sacado, las razones son obvias, no les culpo).
La verdad es que estuvo muy bien.
En el partido de varsity, que son el nivel más alto, hay concursos de disfraces. El tema era Hawai.
La profesora de física, que es entrenadora, sube la nota a los que vayan a ese partido.. Os podéis imaginar lo enserio que se lo toman aquí.
El viernes tuvimos un partido, pero no era en casa. Cogimos el bus del cole, y nos fuimos los tres equipos juntos (bajo, medio y alto).
Después del partido (que los tres equipos perdieron), fuimos al McDonalds, que al parecer es costumbre después de cada partido.
Como perdimos, no pudimos comprar ni patatas, ni cosas dulces, ni beber otra cosa que no fuese agua (aunque pagábamos con nuestro propio dinero...).
Pero bueno, me lo pasé muy bien la verdad, va mucha gente a ver los partidos, así que es súper entretenido.
Además, ayer fue el cumple de Kaitie.
Fuimos a un sitio en Austin que tiene todo tipo de juegos: los típicos de conducir, bailar, meter canastas, karts, las tazas, minigolf... De todo, una pasada. En la segunda planta había el juego de disparar con pistolas láser, divertidísimo!
No hay comentarios:
Publicar un comentario