Dicen que no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes. Yo descubrí lo bueno que es a veces aburrirse y tener tiempo sin hacer nada cuando me tuve que duchar y lavar los dientes al mismo tiempo, porque no tenía tiempo para hacerlo por separado. Creedme que no lo hice por gusto, si no que tenía dos exámenes al día siguiente, mil proyectos, y aún por encima, venía de partido, que acaba a las 9 como muy pronto.
Ahora que tengo que contaros tres semanas no sé por dónde empezar, la verdad es que hacemos tantas cosas aquí que en poco tiempo he vivido muchísimo, así que os cuento lo más importante.
Lo primero, es que el viernes pasado fuimos a las "prácticas para animar" a el equipo de aquí, ATM.
Fuimos a una ciudad llamada College Station, al estadio de ATM. El viaje nos llevó como tres horas, y claro, yo a los cinco minutos ya estaba durmiendo. Me desperté cinco minutos antes de llegar.
Y obviamente, la familia de cachondeo porque las niñas de 8 y 5 años estaban perfectas y la de 16 estaba agotada...
Fuimos a comer (hamburguesa y patatas, como tiene que ser), a un restaurante que llevaba ahí mucho tiempo, el típico antiguo con las puertas estas de madera... No sé cómo explicarlo, pero veis una película del oeste y lo entendéis.
Y esta era la preciosa decoración, una serpiente viva metida en la urna esta.
Luego vimos un desfile de los soldados del ejército, que repiten antes de cada partido.
Después fuimos finalmente al estadio, y primero hubo un concierto (donde Paulina y yo comimos una pequeña ración de nachos)
Y sí, una cada una...
Fue impresionante, todo el estadio haciendo exactamente los mismos "pasos" para animar. Nosotras teníamos al lado a un chico de unos 30 años que nos explicó todo, porque nos vió cara de perdidas.
El sábado fuimos al rodeo, pero no fue mucha gente, así que no fue nada impresionante, simplemente los participantes hacían un recorrido y luego se entregaban los trofeos.
Mientras tanto, Paulina y yo ayudamos a Carol con una especie de cantina que tiene. Tuvimos que vender patatillas, gominolas, galletas... y cocinar hamburguesas y perritos calientes. Me lo pasé genial, fue súper entretenido. (Además, claro está, pudimos comer todo lo que quisimos jeje)
El sábado siguiente tuvimos una reunión en casa de nuestra coordinadora, donde conocimos a todos los estudiantes de intercambio de la zona. La verdad es que eran todo majísimos. Éramos tres españoles, cuatro alemanes y un italiano (que estaba solísimo porque obviamente cada uno nos fuimos a hablar nuestro idioma jajaja)
Por el resto, todo como siempre, genial.
Tengo como dos partidos a la semana, y hago mil fotos en cada uno, ahí van:
Aquí estamos en el coche de una amiga, que of course, conduce.
Esta semana prometo hacerme fotos con cada uno, y el sábado os cuento todo detalladamente, que como hace tanto que no escribía estoy un poco vaga... A parte de que hoy me levanté a las cinco de la mañana, y he estado haciendo volley cuatro horitas (ya os contaré)...
El domingo fuimos a un restaurante mexicano, riquísimo todo!
No hay comentarios:
Publicar un comentario